La normativa contribuye al cumplimiento del compromiso adquirido frente al Acuerdo de París para reducir el 20 % de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero.
El Gobierno de Colombia, a través del presidente Juan Manuel Santos, sancionó los proyectos que convierten en normas la Ley de Páramos y la Ley de Cambio Climático, que crean las condiciones y directrices necesarias para gestionar la adaptación del territorio nacional a los efectos de este fenómeno y poder así mitigar la emisión de Gases de Efecto Invernadero (GEI).
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El objetivo de la reglamentación sobre cambio climático es reducir la vulnerabilidad de la población y de los ecosistemas del país frente a los efectos de esta alteración climática y promover la transición hacia una economía competitiva y sustentable. Contempla, además, el reconocimiento del Sistema de Información Nacional sobre Cambio Climático como uno de los elementos fundamentales para la toma de decisiones, y prevé la creación de instrumentos económicos y financieros para la gestión del cambio climático.
Por su parte, la Ley de Páramos está orientada a construir las bases de una política pública en materia de conservación de estos ecosistemas, entendiendo su integralidad y su importancia por los servicios ecosistémicos que prestan.
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Las fuentes de financiación de estas leyes serán, entre otros, los pagos por Servicios Ambientales, las líneas especiales de crédito y la asistencia técnica y acompañamiento del sector agrícola, como la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (UPRA), la Agencia Nacional de Desarrollo Rural (ADR), la Agencia Nacional de Tierras (ANT) y las autoridades ambientales regionales.