Rosario, el Plan Abre Familia se afianza y lo estudian en varias partes de América latina

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Juan Manuel Diaz
4 agosto, 2017 - Inclusión

El Plan Abre Familia, que este año llegará ya a una decena de barrios de Rosario con un abordaje que releva problemas y necesidades críticas hogar por hogar, presentó ayer un balance preliminar de sus logros. Relevadas más de 2.500 familias, las primeras cifras muestran avances halagüeños en materia de documentación, incorporación a la escolaridad —el 60 por ciento de los jóvenes que la habían abandonado volvieron a estudiar— y capacitación laboral, en paralelo a mejoras de «infraestructura social» que se llevan adelante en el marco del Plan Abre (ver aparte). El director de Planeamiento Estratégico del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec), Fabián Repetto, sostuvo que «la experiencia del Abre está siendo mirada por buena parte de América latina».

El paradigma que sostiene el plan es que el Estado no puede limitarse a ofrecer bienes y servicios en los territorios más vulnerables y menos integrados, sino que debe hacerse presente de forma más activa, articulando todas sus políticas sociales y con la participación permanente de los vecinos para definir qué intervenciones serán prioritarias.

«Antes la concepción era que el Estado se hacía presente a través de una serie de dispositivos, pero hoy, ante otros fenómenos, eso claramente no alcanza», afirmó el secretario General de la Municipalidad, Pablo Javkin.

Lanzado en 2013, intensificado durante los años siguientes y con el Abre Familia incorporado con fuerza a mediados de 2016, el Plan Abre contó con asesoramiento del Cippec desde sus inicios, por lo que la mirada de su director de Planeamiento Estratégico cobra especial valor.

«Hemos acompañado al Abre desde sus orígenes, tratando de analizar, aconsejar y hasta aprender de este tipo de experiencia de abordaje territorial que está mirando toda América latina», sostuvo Repetto, quien atribuyó al plan un «doble objetivo»: de «retos importantes en infraestructura urbana, pero desde una perspectiva de inclusión social».

Prioridades

Junto a Repetto ayer participaron de un diálogo con la prensa tres figuras clave en la implementación del programa: Javkin por la Intendencia, y Jorge Elder y Cecilia Mijich por la provincia, respectivamente secretario de Desarrollo Territorial y subsecretaria de Coordinación del Plan Abre de la Región IV (Rosario).

Mijich recordó que las dos experiencias (Plan Abre y Abre Familia) constituyen una «estrategia prioritaria» para la gestión provincial, con el objetivo de llegar a «aquellos barrios con mayor vulnerabilidad y donde puede haber mayores indicadores de violencia urbana».

El Abre, recordó, ya se despliega en 33 barrios de la ciudad sobre «tres grandes ejes: uno de infraestructura social, con una fuerte inversión vinculada a servicios y cuestiones urbanas; otro que tiene que ver con la convivencia y la participación ciudadana, y otro por supuesto con los abordajes familiares».

Esa última dimensión es la que vertebra el Abre Familia. Al respecto, Elder recordó que se trabaja con la certeza de que «hay familias que no llegan a las estructuras tradicionales del Estado», aun cuando sus instituciones (como escuelas o centros de salud) estén próximas.

Por eso, explicó, se visita hogar por hogar, donde se realizan «entrevistas de acción» para detectar si esas familias tienen cubiertos sus «derechos sociales universales», por ejemplo la documentación; si les corresponden beneficios a los que no están accediendo (como la asignación universal por hijo, la jubilación o los subsidios por discapacidad). También se mira el «hábitat» (si hay hacinamiento, si existe baño) y se pone especial acento en la franja juvenil.

Fuente: Diario La Capital