¡Cuidado! puedes estar consumiendo microplásticos y no lo sabes

¡Cuidado! puedes estar consumiendo microplásticos y no lo sabes

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LA Network
5 junio, 2018 - Ecología Urbana

Investigaciones han demostrado que los microplásticos contaminan los océanos del planeta, pero los científicos apenas han comenzado a documentar y estudiar los microplásticos en aguas dulces, en sistemas terrestres y en alimentos o productos de uso cotidiano de los seres humanos.

¡Cuidado! puedes estar consumiendo microplásticos y no lo sabes
Los microplásticos ya ha sido descubiertos en el agua de la llave o grifo en 159 muestras recogidas en 14 países. Foto: Pixabay

En la década de 1970 unos pocos científicos ya informaban sobre la presencia de pequeñas partículas de plástico en el océano. Pero solo a partir de 2004 la comunidad científica se tomó en serio el asunto, gracias a un estudio pionero liderado por el ecólogo marino Richard Thompson, de la Universidad de Plymouth (Reino Unido).

Para describir las pequeñas partículas plásticas de menos de 5 milímetros de tamaño y diferenciarlas de los grandes desechos plásticos como las bolsas, las botellas o las redes de pesca, los investigadores les dieron el nombre de «microplásticos».

Estos microplásticos están hechos principalmente de polietileno (PE), pero también pueden estar compuestos de polipropileno (PP), tereftalato de polietileno (PET), polimetilmetacrilato (PMMA), disfenol o nailon.

La investigadora del Departamento de Ecología y Biología Evolutiva de la Universidad de Toronto (Canadá), Chelsea Rochman, señala en una investigación reciente, que en los últimos 14 años los científicos han documentado y estudiado microplásticos en todo el mundo.

“Varios cientos de publicaciones científicas muestran ahora que los microplásticos contaminan los océanos del mundo, incluidas las especies marinas en todos los niveles de la cadena alimentaria, de polo a polo y de la superficie al fondo marino”, explica Rochman.

¡Cuidado! puedes estar consumiendo microplásticos y no lo sabes
Estos son microplásticos mezclados con granos de arena en el Noroeste de las Islas Hawaianas. Foto: NOAA

Pero apenas hasta hace poco los científicos han comenzado a documentar y estudiar los microplásticos en los sistemas de agua dulce y también terrestres. Los microplásticos se reportaron por primera vez en los lagos de agua dulce en 2013. Desde entonces, se han detectado microplásticos en playas de agua dulce, en lagos y en ríos en África, Europa, Asia, América del Norte y América del Sur. Aunque la contaminación tiende a ser mayor cerca de los grandes centros urbanos, también se han encontrado microplásticos, a menudo en forma de microfibras, en lugares remotos, tal vez como resultado de la deposición atmosférica.

Los estudios de los ecosistemas terrestres y de agua dulce son muy útiles para identificar las fuentes de contaminación microplástica en el medio ambiente. Esto se debe a que los ecosistemas de agua dulce y terrestres son receptores directos de desechos urbanos, industriales y agrícolas tratados y no tratados. Por lo tanto, los plásticos en estos ambientes revelan más fácilmente su fuente original que en el océano, donde las partículas tienden a ser erosionadas, sucias y altamente fragmentadas.

Para Rochman estos hallazgos recientes son claves, dado que cerca del 80% de la contaminación por microplásticos en el océano proviene de la tierra y que los ríos son una de las vías dominantes para que los microplásticos lleguen al mar.

Los microplásticos en la vida cotidiana

Ahora bien, lo que cada vez es más evidente es que los microplásticos también están presentes en alimentos y productos de la vida cotidiana de las personas.

Un estudio contratado por Orb Media, una organización sin ánimo de lucro con sede en Washington DC (EE.UU.) y que fue liderado por la doctora Sherri Mason,  investigadora pionera en el estudio del impacto de los microplásticos que preside el departamento de geología en la Universidad Estatal de Nueva York en Fredonia (EE.UU.), demostró que esto microelementos están en el agua potable de muchas ciudades y países del mundo

En total, 159 muestras fueron recogidas entre junio y marzo de 2017 en 14 países de los cinco continentes y arrojaron resultados inquietantes: de todas las muestras recabadas el 83 % contenía microplásticos. La mayor concentración se identificó en ciudades de Estados Unidos porque, de las 33 muestras de agua de grifo analizadas, el 94 % dio positivo por presencia de estas micropartículas. En Beirut la concentración fue del mismo porcentaje, en Nueva Delhi (India) fue del 82 %, en Kampala (Uganda) del 81%,  en Yakarta (Indonesia) del 76% y en Quito (Ecuador) del 75%.

¡Cuidado! puedes estar consumiendo microplásticos y no lo sabes
Equipo de investigación de Chelsea Rochman, Universidad de Toronto (Canadá) Foto: RochmanLab

Los científicos también hicieron pruebas a más de 250 botellas de agua de 11 marcas reconocidas mundialmente, evidenciando que en el 93 % el agua contenía microplásticos como polipropileno, tereftalato de polietileno (PET) y nailon. Según el propio estudio, un hombre puede consumir unas 14 partículas al día al tomar agua, mientras que una mujer por lo menos diez.

Pero una de las conclusiones más preocupantes del estudio es que si los microplásticos están presentes en el agua de la llave, esto significa que, con toda probabilidad, “se encuentran en los alimentos que consumimos y que están preparados con agua, como el pan, la sopa, la pasta o la leche de fórmula para los bebés”, señalaron los autores a periodistas de la BBC.

Ya, por ejemplo, las micropartículas de plástico usadas en algunos dentífricos y productos cosméticos, vienen siendo revisadas y prohibidas en varios países del mundo, primero para salvaguardar la vida de los ecosistemas marinos y luego para evitar problemas en la salud humana.

Precisamente los investigadores a menudo hacen preguntas sobre los impactos a la salud humana como resultado de los microplásticos en los mariscos, sin embargo, los microplásticos en el polvo, el agua subterránea y los suelos agrícolas también pueden ser de gran impacto. Lo cierto es que aún hay dudas y debates sobre cuán perjudiciales pueden ser estos microelementos para la salud de las personas.

Por ello, la investigadora Chelsea Rochman advierte que como tal, “la investigación de microplásticos debe ser global e incluir una mayor comprensión de la escala, el destino y los efectos de la contaminación en todas las etapas, desde sus fuentes a través de los ecosistemas terrestres y de agua dulce hasta su sumidero oceánico.”

Si te preguntas qué puedes hacer tú frente a este asunto, lo primero es evitar los microplásticos eligiendo productos que no los contengan; segundo para evitar la exposición a los contaminantes que se encuentran en los peces, no se debe consumir pescado graso, ya que los tóxicos se acumulan en la grasa de estos animales; y tercero puedes informarte mejor sobre este tema para estar actualizado en los avances científicos alrededor de él.