Acua-huertas: una solución urbana que une pasado y futuro

derecho_1
LA Network
29 abril, 2018 - Ecología Urbana

Desde Medellín, el colectivo Del Techo se basó en las chinampas de los ancestros mexicanos para innovar cultivando peces y plantas en los techos urbanos usando la técnica de acuaponía: innovación con propósito social.

Acua-huertas: una solución urbana que une pasado y futuro
Foto: Del Techo

Si se piensa que a finales del siglo XIV la capital del Imperio Azteca, la ciudad de México-Tenochtitlán, contaba cerca de 200.000 habitantes (Londres llegaría si acaso a 60.000), se puede decir que las chinampas fueron las primeras huertas urbanas de Latinoamérica.

Ese sistema de huertas flotantes construidas en balsas, suministraron cosechas de alimentos y flores a este gran pueblo que comprendió que este sistema cerrado, les permitía un número mayor de cosechas con sostenibilidad.

Ese mismo concepto es el que el economista y activista ambiental Diego Zapata y un grupo de amigos, profesionales de distintas disciplinas que integran el colectivo Del Techo; han propuesto desde hace dos años bajo la técnica de Acuaponía para fomentar las huertas urbanas y además, llevar desarrollo social a las comunidades más vulnerables de la ciudad colombiana de Medellín.

“Medellín es una ciudad que a pesar de sus innovaciones sociales todavía tiene unos desafíos inmensos”, dice Zapata, quien también es activista por la calidad del aire y que junto a su grupo, se cuestiona sobre la seguridad alimentaria en esta ciudad que no cuenta casi con ningún espacio para abrir granjas urbanas.

De hecho, según el informe Voces del Hambre 2017 de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en Latinoamérica 38,3 millones de personas padecieron en 2016 de inseguridad alimentaria grave.

Acua-huertas: una solución urbana que une pasado y futuro
Chinampas en el Imperio Azteca. Foto: Museo de Nueva Zelanda.

“Ahí queda de manifiesto que muchas personas de los sectores más vulnerables de la ciudad no tienen aseguradas las tres comidas diarias, muchas veces la comida de la que disponen, no tiene los nutrientes requeridos. No solo no se alimentan sino que no se alimentan bien”, recalcó Zapata.

El concepto es básico: un sistema cerrado. Con base en el arquetipo de  las chinampas de los aztecas y aplicando la acuaponía en los techos de las edificaciones, se cultivan peces y plantas. Los excrementos de los peces abonan las plantas y las plantas ‘tratan’ el agua para los peces.

En este caso la “chinampa” moderna es una especie de pequeñas torres de no más de dos metros de altura y 50 centímetros de diámetro en las que producen múltiples beneficios.

Zapata recuerda que fenómenos como la minería han derramado mercurio en las fuentes de agua y tanto el líquido como los peces de los ríos, han sido contaminados con este metal pesado.

En materia de suministro y calidad de los alimentos, Zapata explica que los alimentos producidos por acuaponía estarían exentos de químicos y destaca que en aspectos como food mile (distancia recorrida por los alimentos desde su centro de producción hasta el consumidor); estos alimentos no pierden su frescura ni sus nutrientes, además de su disponibilidad.

Acua-huertas: una solución urbana que une pasado y futuro
Ciclo acuaponía- Gráfica: Del Techo

Esta propuesta, con la que actualmente Del Techo participa en el Concurso de Economía Circular del Climate CoLab del Instituto Tecnológico de Massachusetts, MIT (Massachusetts Institute of Technology, por sus siglas en inglés) y del que por cierto son semifinalistas; tiene además un enfoque social.

El equipo quiere llevar esta propuesta a poblaciones vulnerables de la ciudad de Medellín como la Comuna 13, sectores donde en los últimos años se han desarrollado proyectos turísticos y de transporte público que buscan potenciar el territorio, sus pobladores y sus procesos productivos.

Con ello en perspectiva y argumentando que en Medellín cerca de 300.000 personas desplazadas del campo están desperdiciando sus capacidades agrícolas; Del Techo propone que las huertas urbanas produzcan incluso los alimentos para restaurantes que atienda esa demanda turística; en ese sentido esta propuesta lleva la producción de alimentos a todos los consumidores: las comunidades locales (seguridad alimentaria, nutrición) y los clientes de sus unidades productivas.

Acua-huertas: una solución urbana que une pasado y futuro
Foto: Del Techo

“Lo que buscamos es desarrollar un sistema grande que permita apoyar los procesos de base y urbanos que se vienen desarrollando en diferentes zonas,  poner a la gente local a trabajar ahí, producir sus alimentos y atender esa demanda de la segunda ciudad turística de Colombia”, explicó Zapata sobre el objetivo de este propuesta de huertas urbanas con técnicas de acuaponía.

Ahora Del Techo espera los resultados del concurso, pero durante estos dos años han estado compartiendo con personas, comunidades y universidades, los beneficios de estas huertas urbanas con raíces mexicas y con las que quieren, como ocurría en Tenochtitlán hace siete siglos, aportar en la seguridad alimentaria de las ciudades latinoamericanas.